Siete años de Abubukaka en el Siete

Cumpleaños feliz, te desean tus amigos del parchís

Como decía el tango, siete años no es nada o como si nada, porque las inevitables arrugas surcadas de sinsabores, de no comerse un colín, de teatros vacíos y público ausente están ahí, debajo de la capa de pintura blanca que les cubre la cara. ¿Hablamos de Abukaka o no hablamos de Abubukaka?.

El Siete es como la niña bonita de la numerología o numerológia, según se mire. Y dicen las crónicas que fue un 23 de noviembre de hace siete años, también cayó en sábado y fue víspera de domingo, el estreno de lo que hoy conocemos como Abubukaka. Cuatro tipos malencarados oficialmente conocidos como cuarteto teatral humorístico, y reconocidos adalides de la sátira, crítica social, música en directo verso y volteretas.

Y fue en el Café Siete, según dicen bien las crónicas. Se subieron al escenario los susodichos con una retahila o secuencia de sketchs que titularon 'La peluca saltarina', así, como si se tratara de un espectáculo. Y no les importa reconocer a estos jóvenes carotas que los que se acercaron a verles, pagando una entrada de cero euros, eran familia, amigos, alguna despistada suelta, y un borracho que pasaba. Y hoy es el día que cobran 10 euros, lo muy tunos. Porque las facturas no se pagan solas, y hay que trabajar mucho para vivir sin trabajar.

Resumiendo, con motivo de tal y pascual, y en conmemoración sentimental de aquel 23 de noviembre de 2006, no había empezado la crisis, por cierto, Abubukaka ofrece un 'special show' recopilatorio de los mejores momentos acaecidos a lo largo 50 representaciones o más que se han pegado en la esquina acristalada del susodíchico establecimiento lagunero, conocido por sus aguacates y ciruelas.

Y en un alarde de generoso frenesí, pueden prometer y prometen que la semana previa al evento les gustaría colgar en el pasillo o donde se precie (vamos a ver) fotos de estos siete años en el barito café teatro, seran fotos de actuaciones en el Siete, y solo del Siete, de todos estos años.

Pero no se vayan todavía, que aún ahí más. El mismo día del cumpleaños les gustaría hacer una paellada o análogo comestible (rabo de toro?) desde las 5 o 6 de la tarde en la terraza, evidentemente gratis para todo el que acuda o esté por allí como cliente común. Les gustaría XD.

La paella o lo que sea, gratis, la actuación 10 euracos (solo para 100 personas, que parecen pocas pero son bastantes), y las fotos ni tocarlas, que se guardaran en la cápsula del tiempo que enterraremos en la terraza del bar para que sea encontrada dentro de cincuentamilaños y un día.

Más información no les podemos dar, quizá la encuentren en la web de los notas o en su facebook.