El Café Siete sigue abierto

El emblemático local lagunero encaja el golpe con ironía y confianza

Se aclaró la polémica. Retiradas las mesas y las sillas del patio del Café Siete, tal y como ordenó vía certificación la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de La Laguna, el conocido establecimiento de cultura alternativa no solo no cesa su actividad sino que quiere renovarse dando un nuevo uso a este espacio objeto de controversia en los últimos días. “El Café Siete continúa abierto y mantiene su actividad de cafetería de manera normal, y también las numerosas propuestas culturales que se vienen desarrollando habitualmente. La terraza exterior podrá tener uso como patio de fumadores y sigue estando a disposición de los clientes”, explican los responsables en un comunicado.

El asunto nos retrotrae a 2012, cuando los administradores de este inmueble se enteraron de que “el Plan General de Ordenación vigente establece como único uso lícito de la parcela el de aparcamiento”, una situación que tildan de “absurda” –“no tiene accesos exteriores” y por tanto, “este uso es totalmente incongruente”– y que han intentado regularizar desde entonces. Sin embargo, siempre se han topado con la negativa del propio Ayuntamiento, que se agarra al cumplimiento de la normativa. La única solución que han dado los gobernantes municipales es esperar a la aprobación definitiva del nuevo PGO, en la que sí se recogen otros usos adecuados y menos desfasados en el patio. La cuestión es que no se sabe cuándo se aprobará ni si se hará “en los términos propuestos”.

La situación es lo bastante polémica como para desatar un alud de comentarios y opiniones en redes sociales e internet en apoyo al local lagunero y, por extensión, a la actividad artística y colaborativa que desarrolla. Sus responsables, abrumados y agradecidos por el respaldo recibido, aseguran además que la retirada de mesas y sillas de la terraza implica “desastrosas consecuencias económicas” tanto para la empresa como para su personal, “así como para los negocios relacionados, caso de los comercios colindantes, y los numerosos proveedores que inevitablemente verán mermada su actividad comercial”.

Aseguran, a pesar de ello, que siguen motivados por el mismo espíritu de creación de ideas de siempre, por lo que pondrán todo de su parte para superar este inconveniente de la mejor manera posible. “Estamos trabajando en iniciativas que nos permitan recuperar el volumen de actividad anterior a esta absurda crisis urbanístico-legal, y poder incorporar en la plantilla nuevamente a los compañeros que en consecuencia han perdido su trabajo en este equipo”, recalcan.

A continuación, reproducimos parte del comunicado emitido por el Café Siete en el que manifiestan su postura:

–Queremos agradecer en primer lugar las innumerables muestras de apoyo al Café Siete por lo que este espacio representa en La Laguna, por el trabajo desarrollado en estos años desde la empresa Herederos de Feymus y también por la dedicación de anteriores gerentes. El desarrollo de una comunidad de tal entidad, con la participación de numerosos y dispares colectivos y agentes sociales, artísticos y humanos, requiere una tarea prolongada en el tiempo, años de trabajo al margen de condicionantes y dependencias institucionales. Las Administraciones no siempre son sensibles a esta labor, aunque reiteramos nuestro respeto a la legalidad vigente y nos gustaría que se aplicara igualmente a todos los ciudadanos. Cuestión esta última de la que todos tenemos conocimiento de tristes negligencias.

–Queremos manifestar claramente a este respecto que NO existen denuncias de vecinos a Café Siete. Que el establecimiento dispone de su licencia legalmente concedida en 2010 y que sus actividades, sean culturales o las propias de un negocio de hostelería, han tenido y tienen como prioridad el respeto y la convivencia sostenible con el vecindario y su entorno.  

–Somos conscientes de la repercusión alcanzada y de la polémica que ha podido y puede suscitar esta cuestión en determinados ámbitos de la sociedad lagunera, y sobre todo en redes sociales. Un movimiento que en ocasiones incorpora opiniones extremadas, incluso ofensivas, que de ninguna manera compartimos aunque entendemos la indignación de muchas de estas personas. En cualquier caso, cada cual, personalmente, que asuma su responsabilidad si la tuviera.  

–En resumen, Café Siete mantiene sus puertas abiertas y la comunicación con todas las personas interesadas, el servicio de cafetería, sus menús y su programación cultural discontinua. También el patio de fumadores, aunque no fumes.  

Agradecemos sinceramente el apoyo porque, visto como está el patio, contamos con ustedes.

Desde Lagenda queremos manifestar nuestro apoyo al Café Siete, un proyecto que, a la vista de la pobreza cultural que nos rodea, debería ser apoyado por las instituciones competentes en cuanto a la oferta complentaria que ofrecen y en ningún caso limitado en sus actividades.

*** Las fotos se corresponden con algunas de las actividades celebradas en estos años, caso de la presentación de Supertrán en la Semana del Cómic de La Laguna, y algunas de las performances del Festival NUMAcircuit. La foto de portada, evidentemente, es anterior a la retirada de sillas y mesas.

Comentarios

Enviado por José Antonio Go... (no verificado) el Jueves 31 diciembre

  Hace tiempo que leí la noticia. El esperpento en estado puro. Las normas se hacen para regular la actividad. Aquí es al revés. La actividad se subordina a la norma. Y por muy absurdas que sean las consecuencias la norma (incumplible) se convierte en elemento bloqueador de la actividad.

 Es un insulto a la inteligencia. La norma prostituyendo el normal desarrollo de una actividad legítima.